Motivación

Habiendo orado y esperado durante muchos años, comenzamos a hablar lo que Dios había puesto en nuestro corazón respecto a colaborar en la formación de los hombres en su Pueblo.

Entendimos que era y es prioritario que los varones nos volvamos con sinceridad a buscar a Dios dentro de un contexto masculino.
Creemos que nuestras comunidades serán fortalecidas con varones responsables.
Percibimos que el Espíritu Santo hoy está llamando enfáticamente a los varones para perfeccionarnos, capacitarnos y darnos el poder para alcanzar la Tierra que aún falta por conquistar.
Somos conscientes de que nuestros esfuerzos de expansión deberán ser el resultado de haber conquistado primero nuestras propias vidas en lo privado en su relación personal e íntima con Dios.

Que ya es tiempo de mostrar un evangelio coherente, dicho en otras palabras: mostrar mucho más que hablar.

El mundo será alcanzado para Cristo en los próximos años, por lo que será sumamente necesario contar con hombres íntegros para que todo avance sea consistente y cuente con las reservas éticas, morales y espirituales que sirvan de sustento para que la Palabra de Dios corra y no sea estorbada.
Ya sabemos lo que ocurre cuando Dios visita una Nación con la salvación de multitudes y luego no hay suficientes padres para criar esos nuevos hijos.
La tarea es muy grande. Las exigencias muchas. Los colaboradores pocos.

Hoy más que nunca en la Historia los Pastores y Líderes necesitan de un cuerpo de hombres fieles, que amen a Dios, que sean padres responsables ante sus hijos y que sean verdaderos ejemplos en la sociedad.

Moisés debió valerse de un grupo de “hombres fieles, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrecieran las ganancias mal habidas. “A estos ponlos sobre el Pueblo.., ellos juzgarán al Pueblo en todo tiempO.” Exodo18.13-22.

Los primeros apóstoles para poder enfocarse mejor en lo que Dios les había mandado hacer debieron delegar tareas en “hombres de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría.” Hechos 6.

Estos hombres deberán entender que sus vidas ya no les pertenecen, y que sus casas, sus negocios y/o profesiones son el campo para traer la vida de Dios sobre la Tierra.
Baste ya el tiempo pasado en donde ignorábamos muchas cosas. Su Espíritu se está moviendo poderosamente y los varones somos los máximos responsables de lo que suceda en los próximos años en la Iglesia, en la sociedad y hasta lo último de la Tierra.

También el profeta Ezequiel habló de nuestros días, diciendo que Dios se “volvería a labrarnos y sembrarnos nuevamente, multiplicando los hombres sobre su Pueblo para que todos sepan quién es El…”
No habrá conquista sin hombres temerosos de Dios, limpios, apartados del mal, “como ovejas consagradas y entonces todos sabrán quién es Dios” Ezequiel 36

Por lo que consideramos que es imperioso volvernos con sinceridad y examinar nuestros caminos delante del Señor, deponiendo todo espíritu de altivez y con dolor reconocer nuestras faltas y con firmeza hacer los ajustes que sean necesarios.

Dios ha traído abundante palabra que nos lleva a creer que tal vez sea esta la generación que más hará avanzar el Reino del Señor sobre la tierra.
Esto implica que nos esperan tiempos de mucha actividad satánica liberando poderosas fuerzas de maldad sobre los hombres y sus familias. Sólo los santos resistirán y tendrán la autoridad para ejecutar el juicio decretado por el Señor de los Ejércitos.
Creemos que nos enfrentaremos a la más grande batalla de todos los tiempos en donde quedará sellado para siempre el futuro de millones de nuestros congéneres.

Nuestra convicción es que Dios está levantando una nueva generación de hombres valientes con un espíritu decidido para la conquista.

Estos serán los varones que como Josué tendrán un encuentro personal con “el Príncipe de la espada desenvainada, ante quien se tendrán que quitar sus calzados porque el lugar será un lugar santo…” Josué 5.13-15

No nos quedan alternativas los tiempos nos han alcanzado. Una actitud varonil se está desatando en la Iglesia. Cada vez serán más los varones consagrados, la santidad conviene a la casa del Señor. Sin santidad no podremos avanzar un solo paso en esta gigantesca conquista.
Queremos ser de los que no retroceden, para esto nos ha llamado Dios para ser hombres valientes. Varones que se animan a entrar en pactos con Dios.

No es fácil ni barato ni gratis, sino que esto tiene un altísimo costo.

Entrar en pactos con Dios es perderlo todo y estar dispuestos a todo.

La Historia siempre estuvo definida por los que lo dieron todo por alguna causa; haya sido esta buena o mala.
Nosotros hoy asistimos a uno de los períodos más conflictivos de la Humanidad.
Esta es la hora del Señor del Universo. La oportunidad es histórica para que la gracia y el favor de Dios para salvación lleguen hasta los confines de la Tierra.

Ya no hay espacio para los temerosos y faltos de ánimo.

¡Vamos ya varones levantémonos y poseamos la Tierra.,.pues Dios está con nosotros y mayor es el que está con nosotros que el que está en el mundo!